Alimentos amigos y enemigos de tus dientes

Si es cierto que somos lo que comemos, entonces es especialmente cierto para nuestros dientes y encías. Cuando tomas bebidas con azúcar y comes alimentos a base de almidón, no sólo te alimentas tú: también alimentas la placa que puede causar problemas en tu boca.

Y si bien algunos alimentos pueden causar caries, otros pueden ayudar a combatir la acumulación de placa y a tener dientes y encías saludables. Conoce más sobre los alimentos recomendados (y algunos que deben evitarse) para ayudar a mantener tu sonrisa brillante.

Los “amigos” que combaten las caries

Frutas y verduras ricas en fibra: Los alimentos que contienen fibra estimulan el flujo de saliva, que es una defensa natural contra las caries. La saliva no sólo elimina las partículas de alimento y limpian tu boca, sino que además, aproximadamente 20 minutos después de comer algo, la saliva comienza a neutralizar los ácidos que atacan tus dientes. Las frutas y verduras frescas, como la zanahoria, la manzana y el apio, no sólo ayudan a estimular el flujo de saliva, sino que también ayudan a remover la placa de los dientes y a refrescar el aliento.

Queso, leche, yogur natural y otros productos lácteos: El calcio, los fosfatos y la vitamina D del queso, la leche y otros productos lácteos son minerales importantes para la salud de tus dientes. Tus dientes están constituidos mayormente de calcio, y si tu dieta no contiene la cantidad de calcio suficiente, corres el riesgo de desarrollar caries y otros problemas. Un beneficio adicional es que el calcio de estos alimentos se mezcla con la placa y se adhiere a los dientes, de manera que los protege de los ácidos que causan caries y ayuda a reconstruir el esmalte de los dientes al instante. ¿Te preocupa no consumir el calcio suficiente porque eres alérgico a la leche o porque no te gusta el sabor? Existen muchos jugos, leches de soya y otros alimentos fortificados con calcio que pueden aportar la misma cantidad de calcio a tu dieta que la leche.

Goma de mascar sin azúcar: Consumir goma de mascar sin azúcar luego de las comidas y los refrigerios puede ayudar a eliminar los ácidos nocivos de tus dientes para preservar el esmalte de los mismos. ¡Pero asegúrate de que no tenga azúcar! Consumir goma de mascar con azúcar puede aumentar tus posibilidades de tener caries. La goma de mascar sin azúcar que contiene xilitol, el cual se ha demostrado que tiene cualidades de prevención de caries, puede incluso tener un beneficio adicional. Los estudios muestran que el xilitol probablemente inhibe el desarrollo de Streptococcus mutans, la bacteria bucal que causa la caries.

Té verde y té negro: El té contiene compuestos que interactúan con la placa y matan o inhiben las bacterias, evitando que se desarrollen o produzcan ácidos que atacan los dientes. Esto no sólo ayuda a prevenir caries, sino que también reduce la inflamación y las posibilidades de contraer enfermedades de las encías. Dependiendo del tipo de agua que utilizas para preparar tu té, una taza de té también puede ser fuente de fluoruro. Sólo recuerda no agregar azúcar a tu té.

Agua con fluoruro: El agua potable con fluoruro, o cualquier producto que hagas con agua con fluoruro, ayuda a tus dientes. Esto incluye jugos en polvo (siempre y cuando no contengan demasiada azúcar) y sopas deshidratadas. El agua potable embotellada puede no contener tanto fluoruro como el agua del grifo, así que si ésta es tu principal fuente de agua, asegúrate de utilizar pasta dental con fluoruro y consulta a tu dentista sobre los suplementos de fluoruro.

Los “enemigos” que no combaten las caries

Dulces y golosinas con azúcar que permanecen en tu boca: Si consumes golosinas, elige las que desaparecen de tu boca rápidamente. Las golosinas que se pegan en los dientes (paletas, caramelos, gomitas y caramelos duros) dificultan que la saliva elimine el azúcar. Los bocadillos como las galletas, los pasteles y otros postres contienen una gran cantidad de azúcar, que puede causar caries. Si consume este tipo de alimento, es mejor consumirlos como postre luego de una comida principal, en lugar de hacerlo varias veces al día entre las comidas. Siempre que termines de comer golosinas (en cualquier comida o merienda), cepilla bien tus dientes con pasta dental con fluoruro.

Hidratos de carbono refinados con almidón: Los alimentos como las papas fritas, el pan, las pastas y las galletas saladas pueden dañar los dientes como las golosinas. Los almidones hechos de harina blanca son hidratos de carbono simples y pueden permanecer en tu boca y luego romperse en azúcares simples. Las bacterias se alimentan del azúcar y producen ácidos que provocan las caries del diente.

Refrescos carbonatados: No sólo los refrescos normales contienen una alta cantidad de azúcar: tanto los refrescos normales como los dietéticos contienen fósforo y carbonatación, que gastan el esmalte de tus dientes (de manera que los manchan y les dan un color marrón). Muchas bebidas energizantes y tés helados y limonadas embotelladas también contienen altas cantidades de azúcar y pueden tener ácidos que desgastan el esmalte de los dientes. Si consumes refrescos regularmente debes usar un popote para evitar que tengan demasiado contacto con tus dientes.

Jugo de frutas: Si bien las frutas son una parte importante de una dieta saludable, el jugo de frutas puede producir problemas en tus dientes. Las frutas enteras tienen fibra y son una fuente de azúcar (y a veces ácidos) menos concentrada. Además, los jugos a veces tienen azúcar adiciona, lo que puede ser incluso más dañino para tus dientes. Si bebes jugos de fruta regularmente, debes usar un popote para evitar que tengan demasiado contacto con tus dientes.

Limones, frutas cítricas y otros alimentos ácidos: Está bien consumir este tipo de alimentos, pero no los chupes ni los mantengaa en tu boca durante un periodo de tiempo prolongado. El jugo ácido de estos alimentos puede erosionar el esmalte de tus dientes. Las frutas cítricas y los alimentos con tomate (pizza, sopa y salsa para pastas, entre otros), los encurtidos, la miel y el vino pueden ser dañinos para tus dientes si se consumen con mucha regularidad o si se mantienen en la boca durante demasiado tiempo.

Última actualización: Febrero de 2012