Asma y salud oral

Aproximadamente 20 millones de estadounidenses tienen asma. En la actualidad, los dentistas ven más pacientes asmáticos que toman medicamentos, lo cual puede producir más caries, mal aliento y problemas en las encías.

Además, muchos de esos pacientes olvidan llevar sus inhaladores a las consultas con el dentista, lo cual causa más ataques de asma en el consultorio, según informa la Academia de Odontología General (AGD).

Los efectos adversos de la salud oral

Los adultos y niños asmáticos tienden a respirar por la boca, lo cual, combinado con los medicamentos para el asma, como corticosteroides, causa un menor flujo de saliva. Esta condición se conoce como “boca seca” y puede aumentar el mal aliento y las caries. La saliva tiene un efecto limpiador en la boca, y cuando se produce menos cantidad de la misma, los pacientes asmáticos corren más riesgo de tener caries y mal aliento. Cuando una persona no se cepilla ni usa hilo dental a conciencia, sus encías pueden inflamarse, lo cual en muchos casos deviene en una enfermedad de las encías.

Además, los inhaladores para el asma pueden irritar la parte posterior del paladar, lo cual provoca una lesión rojiza. Si se ignora la lesión, el área puede infectarse. Según un estudio publicado por la Academia de Odontología General, esta infección puede extenderse y afectar no sólo la garganta, sino también el resto de la boca.

Asma y ansiedad

Los pacientes que tienen antecedentes de asma y sufren de ansiedad cuando deben consultar con el dentista, deben informarle a su dentista sobre su enfermedad. De esta manera, el dentista podrá tomar las medidas necesarias para evitar que el paciente sufra un ataque de asma durante un procedimiento dental. Los estudios sobre el tema han demostrado que el factor determinante para vencer la ansiedad por ir al dentista es una buena comunicación entre el dentista y el paciente. Si tu próxima consulta con el dentista te pone nervioso, aquí te ofrecemos algunos consejos más para controlar tu ansiedad:

Enfócate en respirar regular y pausadamente durante los procedimientos dentales. Cuando una persona está nerviosa tiende a contener la respiración, disminuyendo los niveles de oxígeno e incrementando la sensación de pánico.

Evita ingerir cafeína antes de una consulta con el dentista.

Consume alimentos con alto contenido proteico que, a diferencia de los dulces, tienen un efecto relajante.

Trata de programar tu consulta para un día u horario en el que no tengas compromisos ni presiones. Para algunas personas, el momento ideal es un sábado o las primeras horas de la mañana.

Recuerda llevar tu inhalador al consultorio dental, eso te hará sentir más seguro.

Consejos para pacientes asmáticos

Existen varias medidas que puedes tomar para controlar tu asma y favorecer tu salud oral:

Házle saber a tu dentista que padeces de asma.

Explícale si tu problema de asma está bajo control.

Infórmale sobre todos los medicamentos que tomas.

Después de usar el inhalador, enjuaga tu boca con agua o con un enjuague bucal con fluoruro.

Cepíllate los dientes y usa hilo dental a conciencia.

“¿Sufre de asma? Cepíllese y traiga su inhalador”. Academia de Odontología General.

La información de la salud oral en este sitio web tiene fines educativos únicamente. Siempre debes consultar a un dentista con la licencia correspondiente o con otro profesional de cuidados de salud calificado por cualquier duda acerca de tu salud oral.