Jaquecas dolor causado por la disfunción de la articulación temporomandibular: datos

Más del 15% de los adultos estadounidenses sufren de dolor facial crónico, como dolor en la mandíbula, dolores de cabeza o de oídos.

El origen de estos dolores y molestias puede estar relacionado a una o a las dos articulaciones temporomandibulares (TM), ubicadas a cada lado de la cabeza; estas articulaciones trabajan juntas, con un sistema complejo de músculos, ligamentos, discos y huesos, para hacer diferentes movimientos para masticar y hablar.

¿Qué son los trastornos temporomandibulares?

El trastorno temporomandibular (TMD) se refiere a una variedad de condiciones que afectan las articulaciones TM, los músculos de la mandíbula y los nervios faciales. Los trastornos temporomandibulares suceden cuando la mandíbula gira durante su apertura, cierre o movimientos laterales. Las personas con TMD pueden experimentar estos síntomas:

Dolor en o alrededor del oído

Dolores de cabeza y de cuello

Sensibilidad de la mandíbula o de los músculos de la mandíbula

Dolor en la mandíbula o dolor muscular que prevalece durante la mañana o al atardecer

Dolor en la mandíbula al masticar, morder o bostezar

Dificultad para abrir y cerrar la boca

Ruidos y crujidos al abrir la boca

Dientes sensibles cuando no se encuentran otros problemas dentales

Los trastornos temporomandibulares afectan al doble de mujeres (particularmente a aquellas en edad de reproducción) más que a los hombres, y es el dolor facial crónico más común que no tiene relación con los dientes.

¿Qué causa el trastorno temporomandibular?

Artritis

Mordida inadecuada (cómo se adaptan los dientes entre sí)

Dislocación o lesión de la mandíbula

Estrés y trastornos temporomandibulares

Se cree que el estrés es un factor del trastorno temporomandibular. La actividad física extenuante, como levantar objetos pesados o las situaciones estresantes, pueden agravar el trastorno temporomandibular por el uso excesivo de los músculos de la mandíbula, específicamente rechinando o apretando los dientes (también conocido como bruxismo).

¿Qué puedo hacer para tratar el trastorno temporomandibular?

El diagnóstico es un paso importante previo al tratamiento. Sin embargo, debido a que las causas y síntomas exactos del trastorno temporomandibular no son claros, el diagnóstico puede ser confuso. Actualmente, no hay ninguna prueba estándar ampliamente aceptada para identificar el trastorno temporomandibular correctamente.

Otras afecciones dentales, como el dolor de dientes o sinusitis, pueden ocasionar síntomas similares. Los científicos también están investigando cómo los factores de conducta, psicológicos y físicos pueden combinarse para causar trastornos temporomandibulares.

En alrededor del 90% de los casos, comenta la Asociación de Planes de Delta Dental, su descripción de los síntomas, combinados con un simple examen físico de la cara y de la mandíbula realizado por su dentista, brinda información útil para diagnosticar estos trastornos.

Su dentista también puede tomar rayos X y hacer un molde de sus dientes para ver cómo sus dientes se adaptan al morder, o puede solicitar rayos X especiales para las articulaciones temporomandibulares. Es probable que revisen su historial médico completo, por lo que es importante mantener su registro dental actualizado.

Su dentista le recomendará qué tipo de tratamiento es necesario para su problema en particular o lo referirá a un especialista, como un experto especialmente entrenado en dolor facial. Quizá usted quiera consultar con su médico sobre los síntomas del trastorno temporomandibular.

Su dentista puede recomendarle alguna de las siguientes opciones:

Modifique el dolor. Esto puede significar descansar la articulación, tomando una droga antiinflamatoria no esteroidea, como una aspirina o ibuprofeno, o aplicando calor húmedo en las áreas de dolor.

Practique técnicas de relajación. La biorretroalimentación o entrenamiento de relajación puede ayudar a manejar el estrés. Su dentista puede recetarle un protector dental para evitar que rechine sus dientes mientras duerme.

Arregle los dientes mal alineados. Su dentista puede sugerir algún tipo de ajuste, incluyendo tratamiento con ortodoncia para corregir la alineación de los dientes.

Si piensa que tiene trastorno temporomandibular

Tenga en cuenta que para la mayoría de las personas, la molestia a causa de trastornos temporomandibulares finalmente desaparecerán, se traten o no. Las prácticas de cuidado personal sencillas, como ejercitarse para reducir el rechinado de dientes ocasionado por el estrés, puede ser efectivo para calmar los síntomas del trastorno temporomandibular.

Si se necesita más tratamiento, debe ser conservador y reversible. Evite, si es posible, los tratamientos que causan cambios permanentes en la mordida o mandíbula. Si se recomiendan tratamientos irreversibles, asegúrese de buscar una segunda opinión confiable.

Muchos profesionales, especialmente dentistas, están familiarizados con el tratamiento conservador del trastorno temporomandibular.

Las clínicas de dolor en hospitales y universidades también son una buena fuente de asesoramiento y segundas opiniones para estas afecciones.

Verifique siempre sus beneficios específicos de cobertura dental antes de someterse a un tratamiento dental.

Información por cortesía de la Academia de Odontología General y la Asociación Dental Americana.

Morderse las uñas puede ocasionar bruxismo

Las personas que muerden sus uñas cuando están estresadas, mastican un lápiz si están nerviosos o aprietan la mandíbula durante actividades como competencias deportivas pueden estar expuestas a mayor riesgo de bruxismo, según la Academia de Odontología General (AGD, por sus siglas en inglés).

El bruxismo, más conocido como rechinar los dientes, es la acción de rechinar o apretar involuntariamente los dientes, y puede ocasionar dolor facial. Las personas que tienen este problema pueden morder demasiado fuerte de manera inconsciente y en momentos inapropiados, por ejemplo, mientras duermen. Con frecuencia, la afección se asocia con estrés emocional.

“El bruxismo es un problema muy común, y se puede tratar si consulta con su dentista”, dice Sutherland, cirujano dental, especialista ejecutivo de Delta Dental. “Sin embargo, sin ayuda, el bruxismo puede causar problemas mayores”.

Con el tiempo, las personas que ejecutan esta acción pueden experimentar dolor en las mandíbulas, tensión muscular, dolores de cabeza crónicos y dientes sensibles. Morder forzosamente cuando no está comiendo puede provocar que la mandíbula se salga de su justo equilibrio. Si el bruxismo no se trata, es posible que el paciente deba enfrentar serias lesiones en el esmalte de sus dientes o que las encías retrocedan en algunas áreas debido al daño en la alineación de la mandíbula. Si durante la noche hay un rechinado fuerte, puede ocasionar destrozos en los dientes y, en algunos casos, los dientes pueden desgastarse hasta la línea de las encías.

Síntomas del bruxismo

Debido a que las personas frecuentemente desconocen que rechinan sus dientes, es importante estar atento a los síntomas y buscar tratamiento si sospecha de bruxismo. Algunas síntomas de bruxismo incluyen:

Punta de dientes aplanada

Desgaste del esmalte de los dientes, ocasionando sensibilidad extrema

Ruidos y crujidos de la mandíbula

Hendiduras en la lengua

Su dentista puede examinar sus dientes para determinar si tiene bruxismo y, si tal es el caso, puede sugerirle el mejor método de tratamiento. La terapia para el bruxismo ayuda a cambiar la conducta de la persona que lo padece, enseñándole a descansar la lengua hacia arriba con los dientes separados y los labios cerrados. Simplemente tener conciencia del problema puede ser suficiente para detener el hábito. Una de las mejores maneras para frenar el rechinado de dientes es eliminar la causa del estrés.

Morderse las uñas puede ocasionar bruxismo Academia de Odontología General.

Última actualización: Julio de 2008

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