Un ritmo de vida acelerado erosiona los dientes de los adolescentes

Uno de cada siete niños estadounidenses tienen sobrepeso, y su peso equivale o supera el 95º percentil de las tablas de crecimiento del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades.

Los adolescentes con sobrepeso tienen un 70% de posibilidades de convertirse en adultos obesos o con sobrepeso.

Los adolescentes con sobrepeso corren mayor riesgo de tener hipertensión y niveles elevados de colesterol, que pueden provocar enfermedades cardíacas, diabetes tipo II, osteoporosis y erosión del esmalte dental.

La adolescencia es la etapa donde se produce el mayor crecimiento óseo y donde es esencial el consumo de más alimentos calóricos ricos en nutrientes para alimentar los cuerpos en crecimiento y fortalecer dientes y huesos. Sin embargo, con el ritmo de vida actual, la adolescencia transcurre mientras las gaseosas y los alimentos con alto contenido de azúcar y carbohidratos reemplazan los alimentos saludables como la leche, las frutas y verduras.

El resultado es una generación que sufre daños permanentes tanto en su salud oral como en su salud general.

“La pérdida prematura del esmalte y el debilitamiento de la estructura general de los dientes son dos consecuencias devastadoras causadas por la mala alimentación de los adolescentes, que posteriormente no pueden revertirse”, explica Jane Soxman, cirujana dental, autora de un estudio que se incluyó en la publicación de la Academia de Odontología General.

El ácido fosfórico, cítrico, tartárico y/o carbónico que contienen los refrescos se asocia con la reducción del esmalte de los dientes alrededor de los selladores y las restauraciones dentales, lo cual compromete aún más la salud oral de los adolescentes y obliga a realizarse un tratamiento dental más prolongado para prevenir la pérdida total de los dientes.

El ácido fosfórico también limita la absorción de calcio y afecta directamente la densidad ósea. Esto es especialmente importante para las muchachas jóvenes. A los 16 años, las adolescentes han alcanzado entre el 90 y el 97% de la masa ósea, por lo que la ingesta adecuada de calcio es esencial. Sin embargo, las estadísticas en Estados Unidos demuestran que sólo el 19% de las niñas entre 9 y 19 años consume la cantidad diaria recomendada (CDR) de 1,300 miligramos de calcio por día.

Nuevas investigaciones confirman una conexión directa entre el consumo de refrescos y la fractura de huesos en las adolescentes.

“Estas jóvenes corren un riesgo extremo de desarrollar osteoporosis, manifestando los síntomas de esta enfermedad en sus años de adolescencia”, sostiene la doctora Soxman. “La educación temprana sobre la importancia del consumo de calcio es clave para revertir esta tendencia”.

Fluoruro = Dientes saludables

Intenta hacer este tratamiento casero, rápido y económico. Antes de acostarte, frota un poco de pasta dental con fluoruro sobre la línea de las encías y déjala allí mientras duermes. Esto ayuda a que los dientes reciban el fluoruro que necesitan.

Un ritmo de vida acelerado erosiona los dientes de los adolescentes. Academia de Odontología General.