Los enjuagues bucales no siempre reemplazan al dentista

Los enjuagues bucales de venta libre pueden lograr que sienta su aliento fresco durante varias horas, pero su efectividad para evitar caries, gingivitis y la enfermedad periodontal (de las encías) es limitada.

Algunas investigaciones indican que enjuagarse con agua tiene la misma eficacia para controlar la placa. En el peor de los casos, los enjuagues antiplaca y antisépticos pueden enmascarar el mal aliento y el sabor desagradable en la boca, dos de los primeros síntomas de enfermedades periodontales.

De hecho, la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos ha clasificado los enjuagues bucales como cosméticos, terapéuticos o una combinación de los dos, un reconocimiento del hecho de que algunos productos no ayudan a detener o disminuir el proceso de la enfermedad.

“Los enjuagues no deben considerarse como sustitutos de exámenes dentales regulares, limpiezas y un adecuado régimen de cepillado con pasta dental con fluoruro y uso de hilo dental en el hogar”, señala Ken Sutherland, cirujano dental y especialista de Delta Dental.

“Los enjuagues bucales deben usarse sólo en conjunto con otros métodos de prevención de enfermedades”, expresa el Dr. Sutherland. “Son sólo una ayuda y no deben usarse exclusivamente para mantener su salud oral”.

Si decide usar un enjuague anticaries, los dentistas sugieren seguir estos pasos después de cada comida: usar hilo dental, cepillar los dientes y luego enjuagar. Los dientes deben estar los más limpios posible para que el enjuague sea más efectivo.

Para los pacientes con áreas problemáticas, el Dr. Sutherland dice que algunos enjuagues recetados son más efectivos que los enjuagues de venta sin receta y pueden ayudar mucho en el proceso de curación y controlar los niveles de bacterias.

Los efectos secundarios varían según el tipo de enjuague que se use. El uso habitual de enjuagues bucales antisépticos que contienen altos niveles de alcohol (de 18 a 26%) puede producir una sensación de ardor en las mejillas, dientes y encías. Muchos enjuagues recetados con fórmulas más concentradas pueden causar úlceras, retención de sodio, sensibilidad en las raíces, manchas, dolor muscular, entumecimiento y cambios en las sensaciones del gusto si se usan de manera excesiva.

Hable con su dentista antes de usar cualquier tipo de enjuague. Debido a que los niños tienden a tragar accidentalmente los enjuagues bucales, deben usarlos sólo bajo la supervisión de un adulto.

Enjuagues bucales. Hoja informativa de la AGD de la Academia de Odontología General.

Última actualización: Octubre de 2007